Mía
ensayó algunas escenas con Mathias, quien representaba a Lucencio, el más intrépido
de los pretendientes de Blanca. Pero cuando llegaron a una escena que, al parecer, era
un tanto complicada para que Faizul pudiera seguirla, Tom autorizó a Mía y a
Melyluz a dejar el escenario para poder concentrarse en ayudar a Faizul.
Se sentaron en medio del teatro, en los asientos mullidos de terciopelo rojo. En
teoría debían repasar sus papeles juntas, pero en realidad sólo estaban mirando a los
hombre lobos que se debatían en el escenario mientras Faizul, Mathias y otro actor seguían
metiendo la pata con lo que les tocaba decir.
—Esta es la tercera...