Tan repentinamente como Penélope comenzó el beso, lo dio por finalizado. Ashton la soltó, sin dejar de observarla. Ella tenía los ojos abiertos de par en par, los labios henchidos, las mejillas sonrojadas y la respiración entrecortada.
ver…
–Tenía…–susurró ella mientras se arreglar el cabello–.Tenía que
–¿Qué tenías que ver? –le preguntó él, con su propia voz
Enronquecida por el deseo.
–Pensé que podría ocurrir que no fuera tan bueno como yo había imaginado. Siempre ocurre así…
–¿Y?
Ella lanzó una maldición y giró la cabeza.
–¿Tan bueno? –preguntó él. Penélope se volvió para mirarlo. profesional.
–No puedo….no es muy profesional.
–En mi opinión, hemos dejado atrás lo profesionalidad hace...