Cuando vuelvo a cerrar la puerta con seguro y con la luz apagada me siento mucho más tranquila, Alexis sale del closet y se sienta en la orilla de la cama, coloca sus codos en sus piernas y apoya la cabeza en sus manos, me acerco a él y me siento a su lado. Al sentir mi presencia se voltea a verme, me toma entre sus brazos y me acuesta sobre su pecho, acaricia mi espalda con las yemas de sus dedos con delicadeza.
—¿Qué te preocupa?
—Muchas cosas, nada que debas saber.
Decido no seguir indagando y mejor me vuelvo a dormir, estoy demasiado cansada. Mientras sueño, me veo...