La vida de Quinn siempre ha sido tranquila, sin emociones fuertes ni nada fuera de lo normal, de la escuela a su casa y de su casa al trabajo.
Todo cambió cuando a su vida llegó un hombre bastante misterioso a la par de amenazador que empezó a meterse en su habitación, jurando que la amaba y que estaba dispuesto a todo por ella, Quinn solo quería que el hombre la dejara y pese a que la noche protegía la identidad de aquel extraño ella sabía que él no era alguien a quien tomar a la ligera.