Vanessa vuelve a acercarse a mí, posando sus manos sobre mi pecho y empieza a restregar su cuerpo contra el mío, su mano se desliza hacia mi entrepierna y me acaricia con insistencia, en un inútil intento por excitarme. Arqueo una ceja, esperando a que esto la desanime, pero al ver que sigue insistente, la tomé del brazo con bastante fuerza, haciendo que suelte un chillido de dolor, luego la arroje lejos de mí, haciendo que casi se caiga de boca al suelo. Sin esperar a que me diga algo, me di media vuelta y empecé a caminar hacia mi cuarto, mientras estoy andando alcanzo a escuchar que emite un...