Amelia no pensaba perder el tiempo mientras Aiden se mantenía junto Rossete.
<<tan tonto>> Pensó la rubia, si bien su amigo siempre había sido un poco idealista, todo eso había que sumarle el hecho que la muy harpía debía de haberle metido un millón de estupideces en la cabeza, y ahora, Aiden se la pasaba defendiendo a una mujer que no haría ningún bien a su lado, mientras ella, Amelia quería y podía darle Europa, ambos juntos serían imparables, los reyes de uno de los rubros más lucrativos del mundo, todo había sido y sería perfecto, por lo menos hasta que la francesa se había cruzado en la vida de...