Sara
Habían pasado cuatro semanas desde la última vez que había visto a Izan. Me habían contado que se había ido a la manada Escarlata Pérez y finalmente estaba pasando tiempo con su compañera. Sabía que no la iba a rechazar, así que supongo que ahora le tocaba a él mismo reconocerlo. Tenía que esforzarse para que su relación funcionara.
La verdad era que me sentía aliviada que se hubiera ido porque no quería causarle más dolor del necesario. Verme con Antonio seguramente lo hubiera dejado devastado y eso también me hubiera hecho sentir mal. Izan tenía que entender que no había forma de que se deshiciera de su vínculo...