Izan
Entré al auto cerrando la puerta con fuerza y me quedé mirando el timón fijamente. ¿Qué era lo que había sucedido? ¿Sara estaba con el Alfa? Debía ser una broma, estaba alucinando. Una risa maniática escapó de mi boca, no podía creer que Sara había tenido el descaro de acusarme de engañarla cuando estaba saliendo con el Alfa.
Esa noche se había puesto tan bonita porque lo iba a ver. Me había estado evitando porque estaba encontrándose con él. Dejé caer la cabeza sobre el timón. Debo haberme vuelto loco, esto no podía estar pasando. ¿En qué momento se arruinó todo? Me había asegurado de tratarla siempre bien y...