Sara
(Martes por la noche)
Cuando mamá llegó a casa, eran pasadas las nueve. Cruzó la puerta con aspecto cansado y un montón de papeles en la mano. yo salí corriendo a su encuentro y, para ayudarla, tomé los documentos que cargaba y los fui a dejar sobre el escritorio de pino.
Cuando regresé a la sala de estar, supuse que ella ya se había ido a su habitación, pero como calculé que probablemente se daría una ducha primero, decidí esperar una media hora antes de llamar a su puerta.
"Entra, bebé", dijo ella tras escucharme llamar.
Entonces, abrí la puerta y entré con los nervios de punta. Mi madre...