—Hermano —saludó Ian logrando que volviera mi mirada en su dirección.
Rebecca nos miró a los dos con verdadera sorpresa antes de preguntar.
— ¿Ustedes son hermanos?
—Hermanastros, realmente —aclaró Ian sin apartar su mirada de mí como si estuviera estudiándome.
Me fijé de la mano de él sobre la cintura de Rebecca de alguna manera encendiendo mi molestia otra vez.
Acto seguido Rebecca se removió incómoda no sé si se debía a sy agarre o a mi mirada penetrante pero lo importante fue que Ian ya no la tocaba.
—No me esperaba eso —se las arregló para murmurar ella.
—Bueno, ¿Qué haces aquí? Hasta hace una hora tenía entendido...