Al otro día, en la noche me arreglé para ir al club.
No sé qué demonios iba hacer esta noche pero todo sería para dejar de pensar en Rebecca.
Me vuelve loco el no poder dejar de pensar en ella más aún cuando estoy convencido de que a Ian le gusta.
A pesar de la infidelidad de mi padre hacia mi madre en el peor momento de su vida, soy consciente de que Ian es mi hermano.
Lleva mi sangre.
Lo he cuidado desde que era un niño a pesar de que detesto a su madre y nunca quisiera hacerle daño.
Sé lo que sufrió Ian por Tatiana.
No estoy...