Maximillian:
Había perdido la maldita cabeza por su baile seductor.
Me sentí completamente tentado por cada parte de ella, incluso por sus ojos preciosos.
El movimiento de sus caderas logra que la desee con cada segundo que pasa a mi alrededor.
Y lo peor es que estúpidamente me hizo pedirle que se acostara conmigo.
Tiré el vaso que estaba sosteniendo al suelo gracias al recuerdo de ella negándose.
Jamás había pagado por sexo y que se lo pidiera a ella es una de las cosas que me deja ver lo terriblemente mal que estoy por esa mujer.
La obsesión que corroe mis huesos día tras día.
Es su cara lo...