Claire se sonrojó profusamente cuando se separaron y los vítores de sus colegas lo empeoraron.
Oliver sonrió divertido. Dio un paso adelante y de repente la agarró por la nuca.
Claire jadeó. Lo miró con los ojos muy abiertos y preguntó: -¿Q-qué estás haciendo?
-No te muevas -susurró Oliver, con la voz más ronca de lo normal-. Solo podemos comer la manzana al mismo tiempo si los dos nos quedamos quietos.
A Claire se le revolvió el estómago cuando Oliver la miró a los ojos. La manzana pasó volando y ella observó cómo la mordía antes de llevársela a los labios.
El calor le subió por el rostro mientras ambos...