-¿Por qué tu abuelo de repente quiere conocerme? -preguntó Rachel mientras se sentaban en el asiento trasero del Maybach de Henry.
Después de realizar un pedido del vestido de novia hecho a medida, Henry le pidió a Rachel que se reuniera con su abuelo y, cuando ella aceptó, la llevó al estacionamiento donde estaba estacionado su auto.
-Nos invitó a cenar -respondió Henry con calma. No sabía por qué, pero estar cerca de Rachel lo hacía sentir relajado. Mirándola, añadió-, dejó en claro que, dado que anuncié nuestro compromiso al público, debería traer a su futura nieta política a casa.
Al enterarse de que el anciano Ford la había invitado...