La velada pasó muy rápido.
Ace, su guardaespaldas, empujó a Henry a la mansión de los Smith. Luciendo casual, vestía una camisa polo gris y jeans.
A pesar de su apariencia casual, todavía rezumaba dominio, dando la sensación de ser superior a los demás.
-Señor Ford, es muy amable de su parte honrarnos con su presencia -dijo Kenny con una gran sonrisa en su rostro.
-Gracias por invitarme -respondió Henry mientras su mirada se posaba en Rachel. La única razón por la que aceptó la invitación fue por ella.
Él quería verla.
Henry notó cómo Rachel desvió la mirada y su rostro se puso rojo. Él arqueó una ceja divertido....