Maya había levantado la voz con irritación. Rachel la había estado poniendo de los nervios últimamente y verla acercarse al auto que Víctor envió a buscarla hizo que la ira la atravesara.
Kenny estaba en el dormitorio principal de arriba, así que ella no tenía que fingir ser amable.
-Víctor me envió este auto. ¿Por qué te acercas antes que yo? ¡Eres tan descarada!
Miriam miró a Rachel con el ceño fruncido. -¡Da un paso atrás, pequeña perra! No puedo creer que seas tan desvergonzada. ¿Cómo te atreves a intentar robarle la atención a tu hermana? -susurro.
Al escuchar esas palabras, Rachel quedó estupefacta. Había estado durmiendo el día libre...