Al mismo tiempo, Rachel ignoró todos los susurros y continuó con su trabajo.
Ese día, vestía un traje rosa pastel, una chaqueta y una minifalda lápiz con un top blanco debajo de la chaqueta. Su cabello rubio estaba peinado en ondas profundas y rizadas y tacones desnudos abiertos adornaban sus hermosos pies.
Su atuendo la hacía lucir aún más segura y profesional. Con su mejor humor, sintió que podía volar a la luna. Las palabras de Henry seguían repitiéndose en su mente.
" Rachel Smith es mi prometida. Eso no es un rumor, es un hecho".
"Cualquiera que vaya en contra de Rachel, estará en mi contra".
Rachel no sabía...