Apenas había pasado un día cuando Diego corrió hacia la oficina de Henry para darle la impactante noticia que circulaba por internet.
-Señor, hay algo que necesita ver.
-Ahora no, Diego. Estoy trabajando en algo muy importante -dijo Henry con desdén sin levantar la cabeza.
Era un adicto al trabajo y una vez absorto en el trabajo, le resultaba difícil hacer otras cosas hasta que terminaba.
-Señor, usted me dijo que le avisara si surgía alguna noticia sobre la señorita Smith -respondió Diego y la mano de Henry que estaba firmando documentos se congeló.
Un destello de emociones inergilicabiles pasó por sus ojos. Miró a Diego y preguntó:
-¿Qué noticias?...