-¿Qué pasó? -le preguntó Rachel a su asistente en el momento en que salió del auto.
Sus ojos se abrieron de par en par con horror al ver las secciones recién construidas que habían quedado reducidas a cenizas. Los bomberos estaban trabajando para evitar que el fuego se extendiera al resto del centro comercial.
-Me llamaron los de seguridad porque no tienen un enlace directo contigo. Cuando llegué, ya se estaba apagando el fuego, pero la mayor parte de lo que habíamos invertido recientemente se había ido. Tenemos una pérdida de unos 20 millones de dólares -informó Sarah, pero por alguna razón no podía mirar a Rachel a los ojos....