-Retrasa la película dos horas -le ordenó Henry al gerente del centro comercial Ford Paradise. Había un dejo de urgencia en su tono.
-¿Qué? Señor, los técnicos ya están en espera...
-Dije que retrasaras la película dos horas. Ya pagué toda la entrada al cine... Pagaré toda la noche -respondió Henry.
Aunque era el dueño del negocio, pagaba por utilizar sus servicios. No era del tipo que abusaba de su poder. Sin embargo, en ese momento había un asunto urgente que debía atender, por lo que no podía evitar usar un poco su autoridad.
El gerente sonrió y asintió: -Considérelo hecho, señor.
Henry tomó la mano de Rachel y la...