Maritza
Estaban todos reunidos en la sala del tribunal. El ambiente era tenso y yo apenas podía contener la ansiedad que me invadía, Silon y Rosalia habia decidido convertir el pasillo del tribunal en su casa de boxeo, todo estaba fiera de control, la culpa cada vez me invadia mas, mis manos estaban manchadas de sangre, yo era una asesina, no mi esposo, quien por cierto estaba a punto de ser presentado ante el juez y yo estaba ahí para apoyarlo en todo momento.
El sonido del martillo del juez resonó en la sala, llamando a la orden. Todos nos levantamos y el juez comenzó a hablar, dejando claro las...