Max
Contra todos los pronósticos, mi querida Maritza había hecho lo imposible para encontrarme en esta prisión. Había dedicado horas enteras para investigar mi paradero y, finalmente, había logrado burlar a las autoridades y a los criminales para estar aquí a mi lado. Pero ahora, paradójicamente, me encontraba en una encrucijada. Tenía que tomar una decisión difícil que pondría a prueba nuestra relación: no quería que Rosalía me ayudara a salir de esta cárcel, esto era un tema que no estaba en discusión, pero según mi esposa si no aceptaba la ayuda de mi "madre" todo se acabaría puesto que ella diría la verdad.
Luego de ver partir a mi...