Max:
Después que salí del aereopuerto me dirigí directamente a la casa de la familia, no perdería tiempo, quería pasar muchos momentos con mi hijo, y para eso Rosalia me ayudaría.
Cuando logre entrar a la mansión ya mi fiel empleada me esperaba.
—Señor distraje a la seguridad lo mas que pude.
—No te preocupes conozco esta casa como la palma de mi mano, había un pasadizo que usaba para escaparme cuando era un adolescente ¿donde esta mi abuelo?
Si el me descubría, todo por lo que estaba luchando se caeria, mi abuelo intervendría queriendo arreglar la situación con sus propias manos, interfiriendo en todo, conocía perfectamente sus métodos, no...