Max.
Habíamos entregado a Marcelino a Dimitir, primero me sentí mal, no era como ellos, tenía sentimiento, había convivido con él toda mi vida y aunque me entere de que no es hijo de mi padre lo consideraba mi hermano, hasta que cruzo los límites.
Cuando salimos de Alemania, no venía del todo convencida, algo muy dentro de mí, no se sentía seguro con el resultado de esta batalla, miré a Jack quien estaba pensativo.
—¿Tú también sientes que algo no cuadra?—pregunte sin rodeos
—Sí, es como si todo este tiempo escondiéndonos armando un plan resultara perdido, es algo que no sé cómo explicar, pero soy un Marín retirado, un...