No supe en qué momento Alejandro había reaccionado, pero ambos hombres se estaban dando la paliza de su vida otra vez, el equipo de seguridad, más Simón llegaron a la entrada de la mansión, intentando separar a esos dos animales, no pararían hasta matarse.
No pude seguir mirando, me declaro culpable, soy la responsable de este desastre y todo por fallarle a Max, por aceptar salir con otro hombre, disfrutando sobre el cadáver de mi esposo.
Rosalía me acompaño hasta la habitación, pero no dijo nada, más, sin embargo, quería explicarme.
—Le falle a mi esposo, le engañe con otro hombre, no es como si me acostara con él, pero...