Amos
Me arrodillé frente al rey del norte para que aceptara mi plan. Me pidió que me levantara y me sonrió con soltura.
—¿Qué te hizo para que te molestaras tanto? —me pregunto con burla a lo que apreté mis puños al recordar que se había llevado a Anaiah.
—Se robó a mi compañera —escupí con odio a lo que el otro enarcó una ceja.
—Eso no suena a algo que Leondre haría —susurra el rey mientras se echa a reír, claramente divertido con mi sufrimiento—. ¿Entonces te quieres aliar con nosotros para recuperarla?
—Sí, señor.
—Leondre puede ser poderoso, pero creo que si juntamos nuestros ejércitos creo que podemos...