Después de que recibo la noticia sobre el ataque hecho a mi compañera, irrumpo en la oficina de Amos mostrando mis colmillos.
—¿Qué es lo que sucede? —me pregunta, irritado, el joven a lo que le gruño para que se le bajen los humos.
—Soy tu rey, no me vuelvas a hablar así, una mujer de tu manada atacó a mi compañera, quiero que la castigues severamente —le demando antes de irme por donde ingrese, pero puedo ver que Amos asiente con la cabeza.
Habiendo lidiado con este problema, decido que debo avanzar un poco también con mi trabajo, pero no puedo quitarme de la cabeza a la joven y...