Los días transcurrieron rápidos, o así le pareció a la joven Sahara que llevaba trabajando poco tiempo en la empresa y estaba ajetreada con las tareas que le había puesto su jefe. A pesar de nunca haber trabajo antes en una empresa de vino y licores, no tenía experiencia en ese campo laboral, la joven se sentía a gusto con lo que aprendía del resto que le explicaba sin ningún problema.
Como todas las mañanas, Sahara despertaba temprano para ir a la empresa. Ese día había amanecido con un terrible dolor de cabeza, todo era causa de la alocada noche llena de alcohol que tuvo con Kaleb. Decidieron divertirse, pero...