—Shelby, Shelley, es lo mismo —arrastró las palabras con pesadez—. Ahora duérmete, no me interesa hablar de esa pelirroja.
—Lo que tú digas, mi pequeña ratoncita —dijo pallizcándole la nariz
—¡Oye! —se quejó la joven dándole un manotazo en el pecho—. Si vuelves a llamarme así, te...
—¿Qué? —la interrumpió retándola con la mirada—. ¿Qué es lo que me harás?
—Ya lo verás —se subió encima de Kaleb a horcajadas y comenzó a luchar forcejeando con las manos.
—Eres peso pluma, te puedo hacer a un lado con solo un dedo —se burló de la joven que lo miró enojada.
—No es ver... —la oración quedó a mitad cuando de...