Hace más de media hora que estaba discutiendo con Bastián. No podía creer que él haya permitido que Iker entré a nuestro departamento.
Le había dicho claramente que no quería a ese sujeto lejos de mi hijo y no le importo. Él siempre respetaba mi decisión y no comprendía que había ocurrido en esta ocasión.
—¡Eres increíble, Bastian!...¡Sé que Iker es tu amigo, pero no tenías porqué...!
Él me interrumpe, más que molesto noto a mi tío muy pensativo. Nunca lo había visto así en mi vida.
—¡No tengo tiempo para tus berrinches, Aurora!... ¡Si lo llame es porque debía tratar un asunto importante con él!.— Me aclara con un...