Habían sido unos días muy tranquilos. Ayude a Bastian y Pia con el tema de la mudanza y me despedí de ellos.
Miguel le había prometido a Bastian que estaría muy cerca de mí y al pendiente de lo que necesitáramos.
La señora Mariana nos visitaba casi todos los días y ella amablemente se había ofrecido a cuidar a Gael mientras yo iba a la entrevista de trabajo.
Debía viajar a México para realizar la dichosa entrevista, no tenía demasiadas expectativas y de hecho lo último que deseaba era mudarme al país en el que me arruinaron la vida. Daría mi mayor esfuerzo, pero no deseaba obtener el trabajo.
Era...