Therasia
Estaba sentada en un bar desgastado temprano en la mañana, bebiendo mientras esperaba por él.
Eloisa Tellez había vuelto, y Salomón estaba distante y frío conmigo. No es que siempre haya estado cálido, pero esta vez era peor.
En cinco años, intenté de todo para que se enamorara de mí, pero no lo logró. Aún no era su preciosa Eloisa. Intenté ser Eloisa Tellez. Imité su risa, copié su cabello y todas sus acciones. Hubo momentos en que él veía destellos de ella en mí, pero se enfurecía y se enojaba.
—Estás enamorada de él —por fin —dijo mi zorra interna. Nací como una zorra, no como un lobo,...