Salomón y CC miraban con hostilidad a Joan, quien estaba junto a la puerta con una sonrisa astuta en los labios.
—¿Qué demonios haces aquí? —rugió Salomón a su primo, con su aura de alfa aplastando a todos.
Joan inclinó la cabeza ante el actual alfa y respondió:
—Visitar a la familia.
Joan avanzó y se dirigió directamente hacia mí.
—Eloisa —dijo mi nombre con cariño y en un tono profundo. No esperaba lo que hizo a continuación. Se inclinó y besó mi mejilla. Dos gruñidos retumbaron de Daniel y Salomón. Therasia gimió y se acercó más a su compañero, mirándome con envidia. Daniel me apartó de Joan por la...