HENRY
Habían pasado prácticamente dos horas desde que la muy… ¡Ahhh! Desde que la muy bruja de Camile me dejó aquí, completamente desnudo y amarrado.
Me estaba congelando y ¡Rocco seguía sin aparecer!
Estaba seguro que aquella maldita se lo llevó adrede para que me quedara aquí, de esta manera pasando semejante bochorno.
Pero ésta me las pagaría… ni se imaginaba como se las cobraría.
Había gritado por todo este tiempo pero nadie llegó a socorrerme.
Intenté en varias ocasiones desatar el maldito nudo de la corbata, y no lo conseguí. Solo me restaba resignarme a que Roco llegara y me sacara de una maldita vez de aquí.
Como si...