HENRY
Mi frente reposó sobre el mando del coche, sintiéndome cada vez más hundido en mis propios sentimientos. No quería perderla de nuevo, no quería vivir lejos de ella y haría lo que pudiera para luchar contra los demonios que me susurraban al oído que debía odiarla.
Sin más remedio, seguí mi camino pensando en cómo manejaría toda la situación, sin sopesar que tal vez en un futuro no tan lejano, la suerte me jugaría una mala pasada.
***
5 meses después…
Los días pasaban y con ellos sus meses. Llevaba veinte semanas viendo a Camile de la misma manera en que lo hicimos aquella primera vez en el departamento....