Tanto tiempo pase encerrada en ese baño que Alicia fue a buscarme al baño preocupada de que me hubiera pasado algo, solo le dije que no me sentía del todo bien.
Lo que no era una mentira.
Le había dado vueltas a lo que había sucedido hasta el cansancio, hasta que me dolió la cabeza y quise abofetearme a mí misma por haber permitido que la situación se me saliera de las manos de esa forma. Sí, no tenía ninguna autoridad para abofetearlo y era seguro que de haberlo hecho la situación hubiera empeorado mucho más, pero besarlo tampoco había servido mucho.
Lo único para lo que eso me sirvió...