Pido un momento y me levanto para dirigirme al baño. Siento que mi vejiga va a explotar y agradezco mucho que el baño esté sólo. Cuando he culminado mis necesidades, salgo del cubículo y me lavo las manos y luego me observo al espejo. Mi coleta está un poco desaliñada por lo que opto dejarme el cabello suelto.
Mi maquillaje sigue igual de intacto, y es todo para salir del baño. Aunque, al abrir la puerta choco con un cuerpo. El chillido de una chica se escucha por el pasillo.
—¿No podías ver por dónde ibas, inútil?
Frunzo el ceño.
El corazón me empieza a latir demasiado rápido.
—Disculpa—me disculpé...