—¿Y por qué es loco? —pregunto mientras tomo el vino que nos ha servido una de las camareras, está divino y hago lo posible por no gemir del sabor. Es dulce, frío y con un toque agrio a la vez, me gustaría probarlo con queso, sería exquisito.
Conner me mira con los ojos abiertos de par en par.
—La última vez que bebimos juntos casi tuvimos un trío—dice algo incómodo y me atraganté con mi propia saliva—. Fue un desastre.
Su expresión hizo que me riera luego de recuperarme de la tos. No pude evitar imaginarme a Conner y a Richard en una situación cómo esa. ¿Qué hubiera pasado si......