Eva
He leído en libros de autoayuda cómo el tiempo facilita olvidar a alguien. Pero en realidad, eso no es cierto. El tiempo no borra el sonido de su risa, la forma en que tomaba tu mano, cómo te envolvía en sus brazos, te animaba, te apoyaba y te amaba. Los restos de todo eso entran y salen de tu memoria como una lista de reproducción en aleatorio.
Es imposible presionar "saltar".
Héctor y yo nos apagamos cada vez que se menciona el tema. Basta con que se toque el tema para que la débil cuerda de conexión entre nosotros se tense aún más. Es demasiado pronto para hablar sobre...