Eva
Cuanto más sabes, más difícil es olvidar. Es mejor cuando el alcohol raspa un par de piezas de algo trágico que te sucedió. Si no puedes recordar, entonces no puedes pensar en ello y sentirte terrible.
—¡Dios mío! ¿Por qué no me lo dijiste? —pregunta Yasmine suavemente.
—Lo estuve lidiando durante el fin de semana. Necesitaba espacio y tiempo. —Quería hablar con Iván hoy, pero parece que ahora será el momento.
—¿Estás bien? —mi asistente pregunta lo que está en la punta de mi lengua.
—Estoy bien. Eva intervino en el momento justo y me salvó. El tipo no pudo sostener mi pene, así que eso es un alivio....