Eva
En el camino cenamos en una pequeña deli que tiene la comida más picante que he probado en mi vida. Todos los platos son vegetarianos y supe al instante que Héctor tenía algo que ver con eso. Aunque él actuó como si no fuera así.
Charlamos y nos burlamos el uno del otro, como en nuestras citas anteriores, ignorando los fuertes sentimientos que iban surgiendo entre nosotros.
Cuando me lleva a su ático, nos besamos todo el camino y luego tropezamos hasta su dormitorio. Cuando gira la llave, el aire frío roza mi cuerpo y siento un escalofrío.
—Ven aquí. —Héctor dice, recostado contra la pared. Su pie está...