Eva
Julio pasó como un extraño en el metro. Conocí a Héctor al principio de ese mes, y ahora ya han pasado dos días de agosto.
A medida que los días se deslizaban hacia las semanas, los ladrillos de mi fortaleza se desplomaban al suelo. Mi guardia sigue en alto y no confío en Héctor, pero estoy empezando a aceptar el hecho de que no se va a ir.
Héctor tiene la intención de quedarse el tiempo que sea necesario para reparar el dolor que me causó.
Si esa noche me dejó alguna marca, son esas palabras que me dijo cuando bailamos como una pareja que ha estado enamorada durante...