Después que Donald dio la orden, la Directora de capital humano, pasó la orden de liquidación a su jefe de personal, quien se quedó asombrado y quiso abogar por ella. Esta le informó, que el mandato venía directamente del dueño de la Corporación, el señor Evans.
—Lo extraño es que el mismo me pidió la contratará —afirmó David asombrado.
—Pues, él mismo me llamó y me ordenó despedirla de una vez, que no la quiere ver más aquí. Así que, por favor cumple la orden —fue lo que le exigió su jefa.
El todo apenado con Kim, pues había ofrecido protegerla y ayudarla, le llamó a su oficina y habló...