—¿Estás segura, Karly? —preguntó incrédula Yves.
—Como te dije, aún no lo he agarrado en nada, él se me adelanta. Ha llegado varias veces impregnado del perfume de una mujer, que según él, es la esposa de Ponce —confesó Karly.
»Son una pareja de ingenieros, recién llegado al país, con quien está iniciando negocios, pero al parecer la mujer como y que se frota con mucho ahínco a él. Lo he descubierto, porque al tenerlo cerca, me produce fuerte estornudo —aseveró ella.
—Karly, a mí ¡me parece extraño! Porque de algo si estamos seguro, anda como loco por tener a la beba. Además, de ansioso por complacer tus antojos, lo...