—¿y tú obsesión a donde te va a llevar?— pregunta Paulo
—la quiero solo para mí. Acepto que soy malo en esto del amor, quería dejarla pero, es inútil entre más quiero olvidar a esa chiquilla más entro en desesperación por verle
—Arturo relájate y más bien dejala que tengan sus vacaciones— aconseja Paulo mientras observa a su amigo
El celular de Arturo empieza a sonar
el contesto con seriedad.
—si?
—Arturo, hijito— habla la señora Villarreal, su voz es preocupante
—madre, ¿que pasa?
—tienes que venir!, tu padre me dijo que te llamará así que ven urgente hijo
—estoy trabajando lo que me vaya a decir me lo dice...