OMNICIENTE.
Muchas veces no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos y muchas veces los altos y bajos de la vida nos lo demuestra. Cuando dos almas están destinadas a estar juntas siempre van a buscar el medio para volver a estar juntas sin importar que dejan atrás. Adam y Amber son el claro ejemplo de lo que se quiere decir, ambos se encontraban juntos viendo el atardecer como una vez lo hicieron en el mismo lugar, antes de que toda la hacienda se volviera un lugar productivo, obviamente la botella de vino para limpiar el alma de la tristeza no pudo hacer falta.
Adam le confeso que Megan...