Move your feet sonaba dentro de la oficina de recursos humanos, frunzo el ceño confundida del porque a tempranas horas de la mañana sonaba este clásico conocido por la película de donde están las rubias, pero debía aceptar que la canción era bastante pegajosa y que realmente te hacían mover los pies al compás del ritmo. Sin tocar abro la puerta de la oficina encontrándome con hombre con gafas muy grandes de pasta y el aumento de sus lentes podía verlos a kilómetros, aunque a primera instancia se escucha como un escachalandrado el hombre vestía con un hermoso traje de tres piezas y ni hablar de su cabellera a medio...