Podía ver el rostro consternado de Tony, él no tenía ni la menor idea de que su tía había abandonado a su primo de esta manera. Rebeca no tenía palabras para decir porque era un tema bastante delicado y nosotros no éramos quien para juzgar, pero en cambio, Tony no dejaba de pensar en eso. Intentó levantarse e ir con Adam, pero se lo prohibí porque le prometí a Adam que no le diría nada a nadie. También les conté cuando me besó y se quedaron sorprendidos al escuchar aquello porque todos sabían que Adam tenía gustos bastante diferentes. Nuestro plan aún seguía en marcha para saber cuáles eran sus...