Me tomó más de lo que estaba dispuesta asumir, quedarme tranquila en el helicóptero, y estaba segura de que los ojos sin vida, abiertos de aquel piloto, me perseguirían de por vida, nunca había estado presente de algo así, conocía el mal, sabía que había personas que no eran buenas, crueldad, lo había conocido de cerca, pero quitar una vida…
Era algo para lo cual, no estaba preparada a enfrentar.
El plan al salir del recinto militar era sencillo, sobrevolar algunas horas hasta llegar al nuevo recinto militar, la base estadounidense que se encontraba a hora y media de Camboya, ahí estaríamos seguros y podríamos seguir en camino por tierra...