El fin de semana en el hospital, en turno, paso lento y por primera vez en mi vida, quería terminarlo rápido, y sabía perfectamente a qué se debía, la ansiedad por verla y tener mi cita con ella, era una locura, jamás me había sentido así, en una deliciosa expectación, incluso cuando había tenido una variada cantidad de amantes, nunca ninguna me había hecho sentir así. Por eso el domingo por la tarde cuando salíamos de la reunión mensual de cirugía, ya estaba completamente listo para irme, por otro lado, le había enviado un mensaje a Caroline el sábado en la tarde para saber si era alérgica a algún alimento...